Bicentenario ¿Para celebrarse?

Estas fechas en las que hasta en la sopa se ve la palabra bicentenario me he estado preguntando si en verdad es un evento digno de festejarse, cuando es de todos conocido que la ‘independencia’ sólo se quedó en el mote y en la suposición de soberanía de este país, es insultante gastar dos mil millones de pesos en conmemorar el inicio de una revuelta armada y más aún si se le nombra independencia, cuando este país es dependiente de la economía del vecino del norte y hacer tal gasto cuando la situación económica del país está realmente complicada, y el entorno social se encuentra muy inestable debido a la tristemente célebre ‘guerra contra el narcotráfico’ -que vamos ganando, aunque parezca que estamos perdiendo-, cuando no hay soberanía ni independencia cultural ya que la mayoría de la gente vive atacada por basura televisiva del duopolio hegemónico de las televisoras, cuando el acceder a educación de calidad es un lujo, cuando tienes que tomar la decisión entre comprar un libro o comer o peor aún cuando sabes que 8 de cada 10 mexicanos que estarán en el Zócalo celebrando no conocen, ni les importa la historia de éste país.

Por todo eso me pregunto si en verdad hay algo que celebrar, si hay que echar las campanas al vuelo por un festejo que ya no significa nada o que mas bien ya se diluyó en la conciencia colectiva convirtiendose en una estrategia de marketing político y una plataforma de negocio, además de ser otro pretexto más para celebrar -sin sentido-, para presenciar inmóviles la destrucción del país y de sus principios, pero eso si después regresarán a casa y cenaran un platillo mexicano para sentirse orgullosos de su país…